sábado, 29 de abril de 2017

CADA DIA QUEDAN MENOS SECRETOS,PERO MAS COMPLEJOS

Logran extraer ADN neandertal en una cueva sin restos óseos

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Un equipo internacional de científicos, entre los que se encuentran investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha desarrollado una nueva técnica para detectar muestras de ADN neandertal, así como de varios mamíferos antiguos, en sedimentos de los yacimientos arqueológicos incluso aunque no se encuentren restos óseos en ellos. El avance permitirá aumentar el tamaño de esas muestras que antes estaba limitado a los restos conservados. 
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<p>Trabajos en la cueva de El Sidrón (Asturias). / Joan Costa / Comunicación CSIC</p>
Trabajos en la cueva de El Sidrón (Asturias). / Joan Costa / Comunicación CSIC
Los sedimentos que forman las capas o estratos de los yacimientos arqueológicos pueden ser muy ricos en restos óseos, pero hasta ahora su posible contenido en ADN fósil no había captado la atención de los paleoantropólogos. Una nueva técnica desarrollada por un equipo internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) permite rastrear en estos sedimentos la presencia de grupos de homínidos, incluso en cuevas o estratos que carecen de restos óseos. Los resultados aparecen publicados en el último número de la revista Science.
El método se basa en el análisis de fragmentos del ADN mitocondrial, más abundantes en la mayoría de las células eucarióticas. Para este estudio, los investigadores han analizado 85 muestras de sedimento de hace entre unos 550.000 y 14.000 años, del Pleistoceno, procedentes de ocho cuevas de Eurasia, entre ellas, la de El Sidrón (Asturias).

Aunque existe un amplio registro de yacimientos del Pleistoceno asociado a la presencia de humanos arcaicos, la escasez de fósiles impide en muchos casos conocer qué especie de homínido vivió en un determinado lugar. El suelo sí recoge esa información, ya que en él se conservan restos de organismos que se han descompuesto, defecado o desangrado.
“Este trabajo representa un avance excepcional porque permite conocer qué especie de homínido ocupaba una cueva o un nivel estratigráfico concreto, incluso en ausencia de cualquier resto de huesos o esqueletos. La novedad es aprovechar lo que hasta ahora se desechaba, el sedimento del suelo, y descubrir que está plagado de secuencias de ADN de organismos que ocuparon ese terreno”, destaca Antonio Rosas, investigador del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.
En el yacimiento de Denisova (Siberia), donde ya se había documentado la presencia de neandertales y denisovanos, los investigadores han podido averiguar qué nivel del terreno se corresponde con cada homínido, y se ha podido constatar que ambos se alternaron en la cueva.
“Los denisovanos, además, aparecen en el estrato más basal, es decir, en el más antiguo del yacimiento. Su ADN en este sedimento, sin estar asociado a ningún resto esquelético, es la muestra más antigua de su existencia ahora mismo”, precisa el investigador del CSIC.
“La técnica podría permitir aumentar el tamaño muestral de los genomas mitocondriales neandertales y denisovanos, que hasta ahora estaban limitados por el número de restos conservados. Y probablemente será posible incluso recuperar partes sustanciales de genomas nucleares”, concreta el investigador del CSIC Carles Lalueza- Fox, del Instituto de Biología Evolutiva (mixto del CSIC y la Universitat Pompeu Fabra).
Mamíferos del pasado
La cueva de El Sidrón es la única analizada en la que no se ha identificado ADN de origen animal. En el resto de los yacimientos se ha encontrado ADN mitocondrial de mamíferos antiguos, en concreto, de 12 familias distintas, alguno de ellos ya extinguidos. Los más comunes son hiénidos, bóvidos, équidos, cérvidos y cánidos.

En algunas muestras de semento, los investigadores han recuperado secuencias genéticas de mamut lanudo (
Mammuthus primigenius), una especie que se extinguió en Eurasia en el Holoceno, hace unos 4.000 años. “La nueva técnica permite recopilar información de mamíferos que estuvieron presentes en un determinado yacimiento, con independencia de que se conserven restos. El origen del ADN recuperado parece provenir de deposiciones realizadas in situ o de la propia descomposición de los cuerpos en las propias cuevas. El ADN de megafauna puede proporcionar información de la dieta de los homínidos del pasado”, detalla Lalueza-Fox.
De igual manera, las secuencias atribuidas a los rinocerótidos se corresponden la mayoría con el rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis), a pesar de que esta especie se extinguiese al final del Pleistoceno Tardío, hace menos de 30.000 años.
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Toma de muestras en la cueva de El Sidrón (Asturias) / Comunicación CSIC
En cuanto al ADN de hiénidos, las secuencias se corresponden con variantes de la hiena de las cavernas (Crocuta crocuta spelaea); una subespecie actual de Crocuta, la hiena manchada, que existe solo en África. Por último, el 90% de las secuencias de úrsidos procedentes de la Cueva de Vindija, en Croacia, coinciden con el oso cavernario (Ursus ingressus), un linaje del este de Europa que desapareció hace aproximadamente 25.000 años.
La cueva de El Sidrón
La cueva de El Sidrón, ubicada en Piloña (Asturias), ha proporcionado la mejor colección de neandertales de la Península Ibérica. Descubierto en 1994, se han recuperado alrededor de 2.500 restos óseos de al menos 13 individuos de ambos sexos y diferentes edades que vivieron allí hace aproximadamente 49.000 años.
En El Sidrón ha trabajado un equipo multidisciplinar formado por el paleoantropólogo Antonio Rosas, el genetista Carles Lalueza-Fox, y el arqueólogo Marco de la Rasilla, de la Universidad de Oviedo.
Este equipo desarrolló en El Sidrón un protocolo pionero de 'excavación limpia' que minimiza el riesgo de contaminación del ADN antiguo con el ADN humano moderno de los investigadores que trabajaban en la excavación de la cueva. Esto ha permitido la extracción de ADN nuclear y mitocondrial a partir de dientes y restos óseos.

viernes, 28 de abril de 2017

ES PAPA,PERO NO ES PADRE Y NO TIENE HIJOS PARA VIOLAR

GENES DE ALTURA


Los tibetanos se adaptaron a vivir en las alturas gracias a sus genes

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El pueblo tibetano ha heredado variantes de cinco genes diferentes que les ayudan a vivir en grandes altitudes, como un gen originado en los denisovanos, una subespecie humana extinta. El estudio, liderado por la Universidad de Texas (EE UU), se basa en el análisis de 27 genomas tibetanos que también revelaron relaciones con el grupo étnico de los han de China.
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<p>Los investigadores identificaron la variante tibetana del gen EPAS1, originalmente denisovana, sin embargo, no hallaron ningún otro gen relacionado con la altitud con estas mismas raíces arcaicas / <a href="https://www.flickr.com/photos/falsalama2/5069534844/in/photolist-8HYG6b-4Mnins-4tr67c-L6NLYB-LTdevY-eVjEmh-4vh9yy-4vdafZ-5sC7ML-7hPG61-5BBmAK-4Nqyvn-4vhbEo-pV1Lpm-dabYBJ-4Laco4-dWKPFi-dWKQZH-4LZRtQ-Aw5TK-x4vc7-9HopM6-8u9CA7-dWKQHe-4CRet1-5ogwkn-dWKPyH-dWRvjo-dWRtPJ-dWRtwb-dWKR9k-RYMk2A-76KqzD-ekzoGQ-8WS7eJ-7maEon-8WPaEk-bioRJp-dWKPgR-5BB2Uz-aLLFnr-dhqqc3-dWKP4r-wBLbTB-4NBCHM-4LWFwg-4LHHQc-6FYmNB-4LMVMq-dAKWrc" title="Ir a la galería de Özer Dorje" target="_self">Özer Dorje</a></p>
Los investigadores identificaron la variante tibetana del gen EPAS1, originalmente denisovana, sin embargo, no hallaron ningún otro gen relacionado con la altitud con estas mismas raíces arcaicas / Özer Dorje
La gente del Tíbet ha sobrevivido en una meseta extremadamente alta y árida durante miles de años debido a su increíble capacidad natural de soportar bajos niveles de oxígeno, frío extremo, exposición a la luz ultravioleta y fuentes alimentarias muy limitadas.
Una investigación liderada por la Universidad de Texas (EE UU) ha hallado adaptaciones y relaciones de los tibetanos con los chinos de la etnia han y los denisovanos, una subespecie humana extinta.
Los investigadores secuenciaron el genoma completo de 27 tibetanos y buscaron genes que supusieran una ventaja evolutiva para la vida en las alturas. En este análisis identificaron dos genes ya conocidos por estar involucrados en la adaptación a grandes altitudes, EPAS1 y EGLN1, así como dos genes relacionados con bajos niveles de oxígeno, PTGIS y KCTD12. Los resultados se publica en la revista PLoS Genetics.
Los investigadores secuenciaron el genoma completo de 27 tibetanos y buscaron genes que supusieran una ventaja evolutiva para la vida en las alturas
El equipo científico también seleccionó una variante del gen del receptor de la vitamina D (VDR), que puede ayudar al metabolismo a compensar la deficiencia de esta vitamina, una afección común los nómadas tibetanos. Los investigadores identificaron la variante tibetana del gen EPAS1, originalmente denisovana, sin embargo, no hallaron ningún otro gen relacionado con la altitud con estas mismas raíces arcaicas.
Un análisis posterior mostró que las subpoblaciones chinas y tibetanas se dividieron hace entre 44 y 58 mil años y el flujo genético entre los grupos continuó hasta hace aproximadamente 9.000 años.
La historia de una población única
Este estudio representa un análisis exhaustivo de la historia demográfica de la población tibetana y sus adaptaciones a los retos de vivir en grandes altitudes. Asimismo, también proporciona un rico recurso genómico de esta población, que ayudará a futuros estudios genéticos.
"El análisis exhaustivo de los datos de secuencias de todo el genoma de los tibetanos proporciona información valiosa sobre los factores genéticos que subyacen en la historia única de esta población y la fisiología adaptativa a gran altitud”, añade Tatum Simonson, investigador de la Universidad de California y coautor del trabajo.
Referencia bibliográfica:
Hao Hu et al. “Evolutionary history of Tibetans inferred from whole-genome sequencing”. PLOS Genetics 27 de abril de 2017.

jueves, 27 de abril de 2017

EL PRIMO BRUTO NO ERA TONTO

Un estudio sugiere que los neandertales fueron los primeros en colonizar América

Hallados posibles rastros de presencia humana en Norteamérica hace 130.000 años

Yacimiento en el que se encontraron los huesos de mastodonte en 1992. MUSEO HISTORIA NATURAL SAN DIEGO
Un equipo de investigadores de EE UU y Australia asegura haber encontrado los rastros de presencia humana más antiguos de América, hace 130.000 años. Hasta ahora, todas las pruebas existentes apuntan a que los primeros colonos del continente llegaron hace unos 15.000 años.
Estas pruebas se desprenden de los huesos de un mastodonte hallado en 1992 durante la construcción de una autopista cerca de San Diego (EE UU). Según un estudio publicado hoy en Nature, los huesos del animal tienen marcas de haber sido fracturados con piedras para extraer la médula y junto a ellos se hallaron rocas que sirvieron de yunques y martillos para hacerlo. Los investigadores han aplicado sobre los huesos un método de datación basado en la descomposición de átomos de uranio que ha arrojado una fecha de 130.000 años con un margen de error de unos 10.000. Las marcas en los huesos indican que fueron rotos cuando aún estaban frescos. Según los autores del hallazgo, liderados por científicos del Museo de Historia Natural de San Diego, la única explicación plausible es que sea obra de homínidos.
“Las pruebas que hemos encontrado en este yacimiento indican que alguna especie de homínido vivía en América del Norte 115.000 años antes de lo que se pensaba”, señala Judy Gradwohl, presidenta del museo estadounidense, en una nota de prensa difundida por su institución. “Los huesos y varios dientes muestran marcas claras de haber sido rotos de forma deliberada por humanos con destreza manual y conocimiento experimental”, argumenta Steve Holen, autor principal del estudio. “Este patrón de rotura se ha observado en fósiles de mamut hallados en Kansas y Nebraska, donde otras posibles explicaciones como fuerzas geológicas o actividad de carnívoros ha quedado descartada”, añade.
Los autores no identifican qué especie del género Homo habría sido la responsable, ni si se trató de una ola migratoria fallida que llegó a América para después desaparecer sin dejar rastro en el genoma de las poblaciones actuales.
“Si son ciertos, estos resultados bien pueden significar que los denisovanoso los neandertales fueron los primeros colonizadores de América, en lugar de los humanos modernos”, reconoce Chris Stringer, investigador del Museo de Historia Natural de Londres. Esas dos especies humanas estaban presentes en Siberia hace unos 100.000 años. La primera salida de Homo sapiens de África se data en esa misma fecha, lo que haría imposible que hubiesen llegado a América 30.000 años antes.
Erella Hovers, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, señala en un comentario publicado en Nature que los indígenas del Amazonas están emparentados genéticamente con poblaciones de Asia y Australia, y estos a su vez tienen un lejano rastro genético de los denisovanos. “Esto puede apoyar al menos una entrada temprana en las Américas, pero la fecha en la que ocurrió no está clara”, añade.
En opinión de Stringer “se necesitan más pruebas de esta ocupación temprana en más yacimientos antes de que abandonar el modelo actual que dice que los humanos modernos llegaron al continente hace 15.000 años”.
María Martinón-Torres, investigadora del University College, plantea otras dudas. “Hacen falta más datos para poder atribuir el yacimiento a la mano del hombre, los núcleos y posibles yunques, si es que lo son, son herramientas bastante básicas y no muy diagnósticas del género Homo”, opina. “Si fuese Homo sapiens esperaría que sus herramientas y comportamiento fuesen más sofisticados. Solo tenemos signos de fractura fresca y posible percusión, pero ninguna marca de corte, ¿no es extraño no encontrar marcas más claras si se tratase de un humano moderno despedazando un mastodonte, por ejemplo, algún útil de piedra tallado”, explica. “Si no es Homo sapiens, y se trata de otro homínido más arcaico, entonces le estaríamos presuponiendo una sofisticación sorprendente para haber podido subir hasta Beringia o cruzar el Pacífico, algo que hasta ahora solo se le ha atribuido a los humanos modernos, más de 100.000 años más tarde y con probable conocimiento de las artes de la navegación o la domesticación de perros para el tiraje de trineos o el vestido para combatir el frío”, argumenta. “Desgraciadamente, la evidencia me parece bastante equívoca y bastante aislada”, añade la paleoantropóloga española.
Ruth Blasco, experta en procesos de fosilización del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, comenta que otra de las pruebas puede ser equívoca. Hay carnívoros que al partir huesos pueden producir lascas de hueso similares a las que harían los humanos con los percutores de piedra. “Los animales que producen este tipo de fracturación necesitan un potente aparato masticatorio, como los carnívoros durófagos, y uno de estos carnívoros al que no hay que perderle la pista en el continente americano es el lobo gigante”, advierte. En su opinión, “este estudio es un punto de partida que anima a la exploración de contextos similares en busca de evidencias claras que ayuden a confirmar la hipótesis planteada en el artículo”.
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miércoles, 26 de abril de 2017

ASI ROBA LA MAFFIA PP

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La privatización silenciosa de la Sanidad

Recientemente ha salido a la luz pública la intención del Servicio Madrileño de Salud de convertir 130 camas del hospital público de Móstoles en camas de media y larga estanc
Este centro privado es propiedad de una multinacional por Fresenius Helios, una de las mayores multinacionales europeas de provisión sanitaria, y que presta asistencia sanitaria, pagada con fondos públicos en 4 centros sanitarios que cubren al 12,47% de la población madrileña
Evidentemente estamos ante un nuevo episodio de una estrategia que ha sido la guía del PP madrileño desde los gobiernos de Esperanza Aguirre y que hace unos años Forgés recogió en una de sus viñetas, en la que un señor le dice a otro “Hay que destrozar todo lo público para demostrar que no funciona” y el otro le contesta “pero que buenas ideas tienes Esperancita”. Pues eso la privatización sanitaria se sustenta en gran parte en el deterioro intencionado de los hospitales públicos.
Se trata de un nuevo intento de potenciar al sector privado a costa del deterioro del sistema sanitario público que rememora al “Plan de Sostenibilidad” que intentaron implantar el tándem González – Lamela (recuérdese que en ese momentos se pretendía convertir el hospital de La Princesa en un centro de media y larga estancia para favorecer los nuevos centros privados de la Comunidad de Madrid).
La política de dejar en manos del sector privado la asistencia sanitaria de los casos rentables, dejando al sector publico la asistencia sanitaria de los enfermos más complejos y con mayores costes es un continuo en la actuación de la política sanitaria del PP. En concreto el hospital público de Móstoles ha tenido una sistemática postergación para favorecer el centro privado  construido mediante una concesión administrativa a pesar de que su coste/cama/día es un 14,95% superior a los hospitales de gestión pública.
Así entre 2012 y 2015 (según las Memorias oficiales del SERMAS) el hospital público de Móstoles ha visto reducidas su número de camas (pasando de 411 a 349), a la vez el centro privado de Móstoles sufragado con recursos públicos mediante una concesión administrativa las ha incrementado ligeramente (10 camas más) y se le ha asignado un número de tarjetas significativamente superior a la del hospital público, ( 171.632 frente a 156.866 para el hospital público), situación que aún se empeora más mediante la derivación de enfermos desde el centro de llamadas (según los últimos datos publicados el centro privado recibió 16.293 citas más de las que les correspondían mientras el centro público tuvo 8.890 citas menos). Congruentemente también que el hospital público de Móstoles ha tenido sistemáticas disminuciones presupuestarias, que continúan (el 6,95% menos en 2016 respecto al año anterior en el último presupuesto aprobado en la Comunidad de Madrid).
Conviene recordar que este centro privado es propiedad de una multinacional por Fresenius Helios, una de las mayores multinacionales europeas de provisión sanitaria, y que presta asistencia sanitaria, pagada con fondos públicos en 4 centros sanitarios que cubren al 12,47% de la población madrileña.
La Comunidad de Madrid en respuesta a las críticas que se han realizado a estas intenciones de deteriorar el hospital público de Móstoles ha respondido con 2 argumentos, los dos inconsistentes, que no se cambiaba la cartera de servicios y que Madrid necesitaba camas de media y larga estancia. Respecto al primero hay que señalar que si se reconvierten 130 camas en media y larga estancia el hospital se verá obligado a remitir una parte importante de los enfermos agudos a otro centro (casi con toda certeza al centro privado de la misma localidad), con lo que “la cartera será la misma” en teoría, porque los enfermos no podrán ser atendidos en el centro o se incrementara de manera notable la lista de espera.
El segundo es todavía más llamativo. En 2012 había 590 camas de media estancia en Madrid, que habían pasado a ser 574 en 2015, lo que resulta inconsistente con la necesidad de las mismas, que por supuesto existe, pero es más, las 15.351 camas  financiadas públicamente de la región (que incluyen los centros privados y semiprivados) se habían convertido en 15.035 en 2015 (es decir 496 camas menos), pero además en 2015 había un hospital más que en 2012 (el de Villalba con 164 camas), de manera que como los centros privados no disminuyeron camas sino que las aumentaron en este periodo, la perdida de camas en hospitales públicos fue de 650 camas. Si se necesitan camas de media estancia ¿no deberían utilizarse precisamente estas 650 camas que el SERMAS ha cerrado en los últimos 5 años? ¿y porque no abrir un centro de media y larga estancia en el antiguo hospital de Puerta de Hierro, instalaciones hoy cerradas y no utilizadas a la espera que se caigan por desuso?, y llegando aún más lejos ¿es que los centros privados financiados con fondos públicos no pueden destinar una parte de sus camas a la media y larga estancia?.
Parece obvio que estamos ante una maniobra descarada para favorecer el centro privado de Móstoles a costa de un mayor deterioro del hospital público. Esta situación es totalmente inaceptable, hay que rechazarla, y debe exigirse la utilización de los centros de gestión pública al 100%, por motivos sanitarios y de eficiencia económica. Todos tenemos la responsabilidad  de parar este atropello cuya paralización depende de que los trabajadores de la Sanidad y  la ciudadanía seamos capaces de  movilizarnos activamente para evitarlo, porque Madrid necesita camas de media y larga estancia pero deteriorar el hospital público de Móstoles no es la alternativa para conseguirlas.

TE SEGUIMOS ESTUDIANDO,BUEN AMIGO

Crean el mapa más completo de la evolución de las razas de perros

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En la actualidad existen cerca de 400 razas de perro y todas tienen historias y perfiles genéticos únicos. Para reconstruir su historia evolutiva, un equipo estadounidense de científicos ha creado el árbol genealógico más completo hasta la fecha a través de las secuencias genéticas de 161 razas de perros. El estudio revela además las primeras evidencias genéticas en razas modernas de la existencia del ‘perro del Nuevo Mundo’, una subespecie canina que llegó a América con los seres humanos hace unos 10.000 años.
 
.<p>Las razas de perros son muy diversas entre ellas. / Dayna Dreger</p>
Las razas de perros son muy diversas entre ellas. / Dayna Dreger
El perro doméstico ha acompañado al ser humano en todas sus migraciones, por eso reconstruir el árbol genealógico de los canes ha sido una tarea difícil para los científicos porque las pistas han estado dispersas a través de los genomas de cientos de razas de perros.
Gracias a las secuencias de ADN de 1.346 perros pertenecientes a 161 razas modernas, un equipo de científicos, liderado por el National Human Genome Research Institute (EE UU), ha creado el mayor mapa evolutivo de las razas de perros. Los resultados, publicados en la revista Cell Reports, demuestran no solo la historia de hibridación de las razas, sino también qué efectos tuvieron en sus genes las migraciones. 

“Comprender que los tipos se remontan a hace mucho más tiempo que las razas o que las simples apariencias físicas nos hace reflexionar”, indica Heidi Parker, genetista de perros en los National Institutes of Health (NIH) y coautora del trabajo. 
Para entender cómo evolucionaron las razas de perro más antiguas y qué papeles desempeñaron para los humanos, los investigadores seleccionaron ciertos tipos como los Pastores o los Pointers, y después los cruces recientes para obtener otros rasgos físicos. 
Las razas más antiguas 
En busca de las razas de perros más antiguas, la investigación aporta nuevas evidencias de que los canes viajaron con los seres humanos desde hace miles de años. De hecho, aunque ya existían pruebas arqueológicas, el estudio muestra las primeras evidencias en razas modernas de la existencia del ‘perro del Nuevo Mundo’, una antigua subespecie canina que migró a través del estrecho de Bering con los antepasados ​​de los nativos americanos. 
En este sentido, aunque las razas más populares en América proceden de las europeas, los científicos señalan que algunas razas de Centro y Sudamérica, como el perro sin pelo de Perú y el Xoloitzcuintle, probablemente desciendan de esta antigua raza de perro. 
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Los análisis genéticos de las razas de perro revelan cómo sus migraciones pasadas han dado lugar a la diversidad que existe en la actualidad. / NIH Dog Genome Project
“Lo que observamos es que hay grupos de perros americanos que de alguna forma se separaron de las razas europeas”, dice Parker, quien subraya que al buscar firmas genéticas del ‘perro del Nuevo Mundo’ encontraron que estos canes las tenían ocultas en sus genomas. Sin embargo, para los expertos, siguen sin quedar claro qué genes de los perros sin pelo modernos proceden de Europa y cuáles de los antepasados del ‘perro del Nuevo Mundo’. 
Así se formó el árbol genealógico 
En el caso de otras razas de perros, los resultados fueron menos sorprendentes. Muchas razas denominadas de caza, como los Golden retrievers o los Setters irlandeses, tienen su origen en la época victoriana de Inglaterra en el siglo XIX, cuando se crearon nuevos usos de las armas en las expediciones de caza.  
Estos perros se agruparon en el árbol filogenético, al igual que las razas Spaniel. Las de Oriente Medio, como los Saluki, y de Asia, como los Chow Chows y Akitas, parecen haberse separado mucho antes de la "explosión victoriana" en Europa y en Estados Unidos. 
Por otra parte, las razas pastor –la mayoría de origen europeo– resultaron ser inesperadamente diversas. “Observamos mucha más diversidad donde había un grupo particular de razas pastor que parecía venir del Reino Unido, un grupo particular que salió del norte de Europa, y un grupo diferente que salió del sur de Europa”, detalla Parker. 
Esto confirma que el uso de estas razas no es reciente. “La gente los empleaba para trabajar hace ya miles de años”, añade el experto. Los análisis genéticos también muestran que los perros pastor “se desarrollaron en diversos lugares y probablemente en épocas diferentes”, concreta Elaine Ostrander, coautora del estudio y genetista en los NIH. 
El equipo de científicos lleva años secuenciando los genomas de los perros, pero más de la mitad de las razas que existen en la actualidad aún no han sido secuenciadas, por lo que los científicos intentan recopilar otros genomas de perros para llenar estos huecos. 
Además, este tipo de estudios tiene aplicaciones prácticas porque permiten identificar genes que causan enfermedades, como epilepsia, diabetes, e incluso cáncer, tanto en perros como en seres humanos. “Con estos datos, se puede seguir la migración de los alelos de la enfermedad y predecir dónde es probable que aparezcan. Esto revaloriza nuestro trabajo porque los perros son modelos muy buenos para las enfermedades humanas”, concluye Ostrander, quien señala que cada vez que se detecta un gen de la patología en perros, resulta importante en las personas también. 
Referencia bibliográfica:
Parker et al.: "Genomic Analyses Reveal the Influence of Geographic Origin, Migration, and Hybridization on Modern Dog Breed Development" Cell Reports 25 de abril de 2017 

martes, 25 de abril de 2017

¿Por qué el cáncer de páncreas es tan agresivo?

Steve Jobs, cofundador de AppleDerechos de autor de la imagenAFP / GETTY
Image captionSteve Jobs, cofundador de Apple, murió en 2011 a los 56 años por un cáncer de páncreas, aunque la variedad que él padeció no era la más agresiva.
Muchas personas tienen casos cercanos de familiares o conocidos que murieron a los pocos meses de ser diagnosticados con cáncer de páncreas. De hecho, entre las formas más comunes de cáncer, el de páncreas se considera el más agresivo.
Algunos de los famosos que sucumbieron a este tipo de cáncer fueron el actor Patrick Swayze, famoso por su rol en "Dirty dancing", y el cofundador de Apple, Steve Jobs, aunque este último no padeció la versión más agresiva de la enfermedad.
Los pacientes diagnosticados con cáncer pancreático suelen tener una expectativa de vida muy baja, de una media aproximada de nueve meses, según le dijo a BBC Mundo el profesor Thomas Brabletz, jefe de medicina experimental en el centro de medicina molecular Nikolaus-Fiebiger, de la universidad alemana de Erlangen-Nuernberg.
Eso se debe, según el experto, a una combinación de dos factores principales: suele detectarse tarde porque no presenta síntomas hasta que el tumor está avanzado y además es un tipo de cáncer que empieza a hacer metástasis muy pronto.
Pero ¿qué hace que el cáncer de páncreas se expanda tan rápidamente por el cuerpo? Ese fue, precisamente, el objetivo del estudio que el profesor Brabletz lideró.
Su equipo halló que el secreto está en la reactivación en las células cancerígenas de una función celular que normalmente se queda inactiva después del período embrionario, y que le permite a las células malignas moverse por el cuerpo y sobrevivir en distintos ambientes.
Esa reactivación tiene consecuencias fatales, porque las células del tumor pueden diseminarse y adaptarse rápidamente a una nueva situación.
Así el cáncer entra rápidamente en metástasis, desarrollando tumores secundarios y asumiendo una progresión agresiva.

El despertar de la función Zeb1

Célula de cáncer de páncreas.Derechos de autor de la imagenSPL
Image captionEntre las formas más comunes de cáncer, el de páncreas se considera el más agresivo.
Los investigadores descubrieron que en las células de los cánceres agresivos que empiezan la metástasis muy temprano se activa un mecanismo molecular llamado Factor Zeb1, que forma parte de un programa embrionario llamado EMT común en los seres humanos y animales.
Este mecanismo molecular es esencial en la etapa inicial del desarrollo embrionario, cuando el organismo se está formando y hace falta que las células del embrión se puedan mover de un sitio a otro y se puedan adaptar para dar lugar a los distintos tejidos del cuerpo, como piel, hueso, cerebro, etc.
Después del desarrollo embrionario, en las células normales adultas, este factor se queda inactivo o bloqueado, porque podría ser potencialmente peligroso.
"En un adulto una célula del páncreas, o de la mama o de donde sea, no debería poder moverse por el cuerpo e ir a parar al cerebro o a cualquier otro lado o órgano", le explicó Brabletz a BBC Mundo.
Pero las células de los tumores más agresivos tienen la capacidad de "reactivar" esta peligrosa cualidad, clave para el desarrollo de la metástasis.
"Cuando el Factor Zeb1 está presente las células malignas pueden empezar a moverse e instalarse en distintas partes del cuerpo como los pulmones, el hígado, el cerebro... y empezar a hacer metástasis", dijo el experto y líder de la investigación, cuyas conclusiones acaban de ser publicadas en la revista especializada Nature Cell Biology.
Así, cuando ocurre una metástasis, las células cancerosas se separan del tumor original o primario, viajan a través del sistema sanguíneo o linfático y forman un tumor nuevo en otros órganos o tejidos del cuerpo.
Por ejemplo, si el cáncer de mama se disemina al pulmón, las células cancerosas del pulmón son células del cáncer de mama, no son células de cáncer de pulmón.
Según el profesor Brabletz, el motivo por el que el Factor Zeb1 está presente en las células de los cánceres agresivos se debe a una mutación en genes específicos, que desencadena la reactivación del mencionado programa embrionario.

FACTORES PARA VALORAR LA AGRESIVIDAD DE UN CÁNCER
-Detección tardía
-Pobre respuesta a tratamiento
-Metástasis temprana

¿Un factor clave también en otras formas de cáncer?
Célula de cáncer de páncreas.Derechos de autor de la imagenSPL
Image captionEl cáncer de páncreas suele detectarse tarde, no responde bien a tratamientos y empieza a hacer metástasis muy pronto.
Lo que los investigadores alemanes lograron hacer por primera vez, según Brabletz, fue desactivar este factor particular, Zeb1, en el cáncer de páncreas en ratones.
"Al desactivarlo pudimos reducir fuertemente la capacidad del cáncer de páncreas para hacer metástasis", dijo el investigador.
"Esto digamos que es una prueba de algo sobre lo que que se venía especulando desde hace años", le dijo el experto a BBC Mundo.
"No podemos hacer experimentos en pacientes, por supuesto, pero sí podemos constatar la presencia del factor Zeb1 en tumores humanos con alto riesgo de metástasis", explicó.
Según Brabletz la activación del Factor Zeb1 se ha encontrado también en otras formas de cáncer que entran en metástasis rápidamente, como algunas formas muy agresivas de cáncer de mama y de cáncer de pulmón, así como de ovario, entre otros.
Esto sugiere que algunos subtipos agresivos de cáncer pueden tener más similitudes entre ellos que distintos tipos de cáncer de un mismo órgano.
Según el experto alemán en el futuro quizás sea más relevante una nueva clasificación de los tipos de cáncer basada en la firma molecular de las células malignas, y no en el órgano al que afectan.
El especialista apunta que el Factor Zeb1 no es el único necesario para hacer metástasis, "también hay otros factores, pero nosotros creemos que esta es una manera muy importante para desencadenar la metástasis en muchas formas de cáncer común".
A corto plazo el hallazgo de su equipo de investigadores puede servir como un marcador de prognosis, para identificar la agresividad del tipo de cáncer.
Y a largo plazo, espera Brabletz, para desarrollar nuevas estrategias de terapia.