domingo, 20 de agosto de 2017

ESTE ES TU TATARABUELO AUNQUE SEAS RUBIO DE OJOS CELESTES

La primera 'familia' del Homo sapiens

Así fueron los 'homo sapiens', según la reconstrucción de los gemelos Kennis. A la derecha, la mandíbula y el cráneo hallados.
Según los expertos, los restos óseos encontrados en el desierto marroquí obligarán a reescribir la historia de nuestra especie
El primer homo sapiens es 100.000 años anterior a lo que hasta ahora se creía y vivía en esta región
Un reportero de Crónica ha conseguido entrar en el recinto 'sagrado' de los huesos; el jardín del Edén que habitó el primer hombre
Una pequeña tormenta de arena acompaña el viaje hasta el origen de nuestra especie. La señal del GPS desaparece. En la única emisora marroquí que se sintoniza suena en bucle el Me Enamoré de Shakira. Para no perderse hay que seguir al carro empujado por tres burros del señor que lleva las bombonas de butano hasta Jebel Irhoud, un pequeño pueblo rodeado de dunas de tierra a dos horas y media al este de la ciudad roja de Marrakech. Al final de la calle principal llena de baches, pasando un colegio de Primaria y unas minas de grafito, se llega al desértico lugar donde yacen los restos más antiguos del homo sapiens. Cientos de banderas del reino alauita escoltan el camino arenoso reivindicando con orgullo un valioso trofeo que reconstruye el mapa evolutivo partiendo del norte de África. A un salto de 600 kilómetros de Tarifa y muchos milenios antes que nuestros antepasados encontrados en Atapuerca.
Hay que retroceder 300.000 años e imaginarse estar en ese infinito jardín del Edén que era Marruecos en aquél entonces. Los científicos bautizaron como el "Sáhara verde" lo que hoy es un paraje árido con una brisa de pleno agosto que quema la cara y seca el sudor. Allí un grupo de robustos humanos con el cráneo más alargado que el nuestro vivieron dentro de una gran cueva y crearon fuego miles de años antes que la fecha que han apuntado los libros de Historia.
Gracias al método de datación por termoluminiscencia -que examina los fragmentos de sílex calentados al fuego- se debe retrasar el reloj antropológico 100.000 años. El homo sapiens andaría sobre la Tierra mucho antes de lo que se creía. Hasta ahora los fósiles más antiguos del Homo sapiens estaban ubicados en el sitio arqueológico de Omo Kibish (Etiopía, 195.000 años). El 7 de junio, un equipo dirigido por los paleontropólogos Jean-Jacques Hublin y Abdelouahed Ben-Ncer presentaron en la revista Nature un nuevo hallazgo que ha cambiado de lugar y fecha los orígenes del hombre. Los cinco fósiles de Homo sapiens (tres adultos, un adolescente y un niño de aproximadamente ocho años) con las estructuras de los huesos y dientes similares a los humanos modernos que fueron encontrados en Marruecos tienen una antigüedad de entre 300.000 y 350.000 años.
"Esto sugiere que los primeros miembros de la especie evolucionaron en todo el continente, pero no significa que se originaran en el norte de África", matizan los investigadores. Si echamos un vistazo a las reconstrucciones faciales que han realizado los artistas Künstlern Adrie y Alfons Kennis partiendo de los fósiles, es asombroso el parecido entre la anatomía de aquel Homo sapiens con lo que somos hoy en día. Crónica se adentra en exclusiva en este ya histórico yacimiento que algunos científicos consideran como la nueva "cuna de la humanidad".
El guardián hoy de estos primeros hombres se llama Abdeselam. Este menudo marroquí de 64 años custodia los 365 días del año los restos que todavía quedan incrustados entre las rocas del yacimiento de Jebel Irhoud. Los fósiles que sacaron en las primeras excavaciones durante los años 60 y que se han catalogado correctamente este 2017 están repartidos entre el Museo de Historia de Rabat, la Facultad de Ciencias y el Instituto Nacional de Arqueología de la capital marroquí. Al igual que las herramientas de piedras y restos de animales también hallados.
Abdeselam vive en una casa de barro de 40 metros cuadrados justo encima del yacimiento. Este padre de cuatro hijos lleva 13 años como guardián y se saca un sobresueldo vendiendo los minerales que encuentra en las montañas. Ameniza el paso de las horas y de la soledad escuchando una radio vieja y hace el mejor té de la zona con pastillas de azúcar del tamaño de una mano. "Ayer estuvo aquí el ministro del Interior marroquí", confiesa mientras señala con el dedo la zona bajo un terraplén donde se han encontrado los restos. Está todo levantado después de más de medio siglo de prospecciones. "Aún quedan algunos huesos por sacar", cuenta Abdeselam.
El yacimiento está totalmente cubierto por una lona de plástico (de la textura de las bolsas duras que te dan cuando haces la compra) y en la entrada hay una deteriorada red atada a dos piedras que impide el paso. "Quién diría que aquí debajo se han encontrado los fósiles de los primeros Homo sapiens. Es como si no supieran lo que tienen delante", exclama sorprendido el fotógrafo acerca del precario sistema que han utilizado para cubrir uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años. Abdeselam hace de improvisado guía y revela lo que hay debajo de las lonas. Enseña con precisión el punto exacto donde se vislumbra lo que asegura que es un pequeño hueso blanco de un brazo entre la tierra.

Padres del descubrimiento

Para entender mejor las dimensiones del hallazgo en el desierto marroquí hay que hablar con los padres del descubrimiento. Abdelouahed Ben-Ncer es profesor del Instituto Nacional Marroquí de Ciencias de la Arqueología y del Patrimonio (INSAP) y co-director del programa de investigación en Jebel Irhoud. El francés Jean-Jacques Hublin es el director del Departamento de Evolución Humana en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania). Ambos recibieron a finales de julio de manos del rey Mohamed VI el Wissam al Kafaa al Fikria, el premio más importante en la investigación de la cultura y ciencias marroquíes. "Este hallazgo se produce en un momento en el que todavía se pensaba que la humanidad moderna es el resultado de lo que se llamó el jardín del Edén africano y que data de hace 200.000 años en Etiopía, quedando el norte de África excluido. Sin embargo, tras los nuevos datos de Irhoud, se modifica el curso de la Historia del Homo sapiens y se reabre el debate del verdadero origen de nuestra especie", cuenta Ben-Ncer.
"El estudio de la microfauna llevado a cabo como parte de nuestro programa de investigación ha demostrado la membresía del sitio superior al Pleistoceno medio. Las dataciones radiométricas han confirmado estos resultados. Desde que retomamos las investigaciones en 2004, hemos descubierto 16 muestras nuevas. En total ya tenemos 22".

Homínidos de Atapuerca

En España, el yacimiento paleontológico más importante lo encontramos en Atapuerca (Burgos), la cuna de los europeos más antiguos gracias al descubrimiento del Homo antecessor, que estuvo en la Península hace 900.000 años. En Atapuerca han llegado a vivir hasta cuatro especies distintas de homínidos. En 1895, una compañía británica inició la construcción de una línea ferroviaria para transportar hierro y carbón desde las minas del norte de Burgos hasta las fábricas de Vizcaya. Durante las obras se dejaron al descubierto un conjunto de yacimientos con restos óseos humanos y animales.
En la mayoría de los casos de grandes descubrimientos el azar y la suerte han jugado un rol crucial. Al igual que pasó en Jebel Irhoud en 1961, cuando unos mineros encontraron por casualidad un cráneo casi completo y diversas herramientas afiladas de sílex. Un médico los colocó en una caja con paja y los llevó a la Universidad de Rabat, pero fueron mal catalogados como neandertales y se les estimó una antigüedad de 40.000 años.
Los Homo sapiens hallados en Atapuerca son mucho más recientes que los de Marruecos. Datan de hace 4.500 años y los recientes análisis han descubierto que estos tenían afinidades genéticas con Oriente Próximo y Alemania, según ha informado el Instituto Catalán de Paleontología Humana y Evolución Social (IPHES). El nuevo reto de los investigadores es localizar en el lugar restos de Homo sapiens de hace más de 40.000 años. Como ocurrió en 2011, cuando se publicó que se habían encontrado en Italia y en el sur de Inglaterra restos fosilizados de esta especie de hace entre 40.000 y 45.000 años, cuando se calcula que migraron desde Asia Central al Viejo continente. Las hipótesis científicas que más coinciden hablan de que el Homo sapiens viajó a Oriente a través de la Península del Sinaí hace 100.000 años.
Juan Luis Arsuaga es uno de los paleoantropólogos más prestigiosos en España y a nivel mundial. Ha ganado el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997. Dos años después creó la Fundación Atapuerca. Arsuaga tiene otro criterio distinto sobre los restos catalogados en Marruecos. "Yo soy más contenido que los descubridores. Para mí estos humanos con 300.000 años no son de nuestra especie, yo los llamaría Pre sapiens", asegura. "Los Homo sapiens no son posteriores a 200.000 años, los de Jebel Irhoud yo los considero un escalón anterior, un antepasado de esta especie, le falta un poco para alcanzar la categoría".
"Lo que nosotros consideremos como Homo sapiens es hasta cierto punto arbitrario y siempre habrá, por la propia naturaleza del mundo académico, gente que discrepe", añade Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona del CSIC. "Lo que si creo que demuestra el hallazgo de Irhoud es que el surgimiento de nuestra especie en África debió de ser un fenómeno evolutivo más complejo de lo que pensábamos, y que el norte del continente es un candidato tan bueno como Sudáfrica para ser el origen de la morfología que conocemos como el ser humano moderno. Futuros genomas de restos antiguos africanos podrían ayudar a clarificar el escenario evolutivo de este momento crucial para nuestra historia como especie".
Jebel Irhoud cayó en el olvido hasta que Jean-Jacques Hublin, en compañía de su colega marroquí Abdelouahed Ben-Ncer, reiniciaron en 2004 los trabajos de investigación convenciendo a las autoridades marroquíes. El equipo alquiló un tractor y un Buldócer -topadora que se utiliza para el movimiento de tierras- para eliminar unos 200 metros cúbicos de roca que bloqueaban el acceso. Ya en la década de los 80, Hublin fue asignado por el paleontólogo francés Jean Piveteau para estudiar la mandíbula inferior de un niño encontrada en Irhoud.
Hublin reconoce que se empezó a "obsesionar" con este yacimiento, convencido de que la fecha real de estos huesos era mucho más antigua de lo que estaba datada. "Nunca creí en la idea de que fueran neandertales", dice el investigador.
En los estudios publicados en Nature se explica que objetivo del nuevo trabajo al principio fue datar unas capas intactas de sedimento cercanas al emplazamiento inicial del cráneo. Quedaban por estudiar tres metros de profundidad. Y fue así como aparecieron nuevos restos óseos en la base de una vieja cueva de piedra caliza. Piezas craneales, una mandíbula de cinco centímetros, dientes y huesos de cinco personas diferentes. Así como herramientas de piedra y trozos de carbón que probaban que aquél hombre usó el fuego y que sirvieron para que en un nuevo estudio de 2007 se aumentara la edad a 160.000 años.
Las últimas dataciones mediante la termoluminiscencia y SRE (resonancia electrónica de spin), comparando la dosis anual de radiación con la carga eléctrica actual de las herramientas, establecieron que las fogatas del sitio quemaron las herramientas hace aproximadamente 315.000 años. "Sabíamos que los restos eran viejos, pero no tanto. Quedamos atónitos cuando las pruebas revelaron que un diente y las herramientas de piedra tenían esa edad", confesó Jean-Jacques Hublin.
"No hay diferencia entre el primer cráneo descubierto por casualidad en el sitio (el cráneo Irhoud 1) y otros restos resultantes de la obra que se produjo después, incluyendo el cráneo Irhoud 2 y el 10. Estos fósiles muestran las mismas características anatómicas que los unen al Homo sapiens, explica Ben-Ncer.
Los científicos compararon los fósiles excavados con los de los humanos modernos, los neandertales y los humanoides más antiguos que vivieron hace 1,8 millones de años. Los hombres de Irhoud, más robustos y musculosos, tenían la cara y los dientes idénticos a los nuestros. La mandíbula inferior era similar, pero mucho más grande.
La gran diferencia está en la cavidad craneal, que mediante una reconstrucción en 3D de la anatomía facial, se ha comprobado que era más alargada y arcaica. "Nuestros hallazgos sugieren que la morfología moderna de la cara humana se estableció temprano en la historia de nuestra especie, y que la forma del cerebro, y posiblemente la función cerebral, evolucionó dentro del linaje de Homo sapiens", explicó en la publicación inglesa Philipp Gunz, paleoantropólogo del Instituto Max Planck.
Los investigadores sugieren que los humanos de Jebel Irhoud sobrevivieron en el norte de África hasta que Homo sapiens del sur del Sahara los reemplazó. Ben-Ncer cuenta que tienen la intención de llevar a cabo dos excavaciones más en Marruecos. "Ahora que tenemos estos restos, el objetivo es encontrar otros más antiguos sabiendo que el Homo sapiens podría tener como mínimo 500.000 años".
.

sábado, 19 de agosto de 2017

EL AUTORITARISMO MEDICO EN CUESTION

el especialista no siempre tiene la razón

Mujeres contra ginecólogos: la lucha frente a la violencia médica invisible

Desde hace años, muchas pacientes han denunciado el recurso a ciertas prácticas ginecológicas aplicadas sin su consentimiento previo. El debate está en su punto álgido

Foto: Algunas madres sienten que tienen mucho que decir en el momento del parto. (iStock)
Algunas madres sienten que tienen mucho que decir en el momento del parto. (iStock)
El pasado mes de julio una importante controversia médica se desató en Francia a raíz de las declaraciones de la secretaria de Estado para la Igualdad entre Hombres y Mujeres. “Tenemos una tasa de episiotomías del 75%, mientras que la OMS prevé una media del 20-25%. Se trata de una práctica no consentida con importantes consecuencias, llevada a cabo sobre todo en mujeres extranjeras, jóvenes y minusválidas”, declaraba quien en la actualidad ostenta este cargo, Marlène Schiappa.
La praxis objeto de la polémica se encuentra rechazada como operación rutinaria por el máximo órgano en materia de salud de las Naciones Unidas. Consistente en una incisión en la zona del perineo para ampliar el canal “blando” y acelerar la salida del bebé, solo se recomienda en partos concretos que presenten dificultades o sufrimiento fetal.
La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia recomienda realizar la primera citología a los 25, repitiéndola cada 3 o 5 años hasta llegar a los 65
El debate abierto en Francia toca directamente a España. Aunque se desconoce la tasa real de episiotomías, en el año 2012 la OCU calculaba que superaría el 41% en los hospitales del Sistema Nacional de Salud. A pesar de que este porcentaje se ha podido reducir considerablemente, diferentes agrupaciones de pacientes lamentan que algunos ginecólogos lleven a cabo determinadas operaciones como la mencionada sin tener el consentimiento previo de las parturientas.
Las réplica por parte de las asociaciones médicas francesas, como el Colegio Nacional de Ginecólogos y Obstetras, no se hicieron esperar, acusando a la secretaria de Estado de ignorante, así como de desinformar a la población de manera injustificada. La controversia, sin embargo, está de plena actualidad como demuestra un artículo publicado en el diario ‘Libération’ en el que varias mujeres han decidido romper su silencio y denunciar los excesos que aseguran haber sufrido por parte de sus médicos y matronas.

Las madres hablan

“A las 8 y 10 llega una nueva comadrona. Me anuncia que vamos a empezar. Me señala que no empujo bien. Se sube a un escabel y comienza a presionar mi vientre con fuerza, demasiada fuerza. En ningún momento ni ella ni el médico me hacen la pregunta de rigor: ‘¿Autoriza usted a que se le practique una maniobra de Kristeller?” De este modo cuenta Tiphaine Papadopoulos, abogada de 37 años, la traumática experiencia por la que pasó durante el nacimiento de su hijo Anatole hace quince meses. Esta operación que se realiza desde el siglo XIX está actualmente desaconsejada. Sin embargo, todavía hoy muchas madres afirman haberse visto sometidas a ella.
Tras salir de la consulta me puse a llorar, humillada. Sentí que habían profanado mi cuerpo sin mi permiso
Los riesgos de una maniobra como la de Kristeller son más que conocidos: desprendimiento de placenta, rotura uterina, desgarros en el perineo… La 'Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal' del Ministerio de Sanidad concluye que "es ineficaz en la reducción de la duración de la segunda etapa del trabajo de parto" y no recomienda por ello su empleo. “Esta tortura duró cerca de cuarenta y cinco minutos. A continuación la partera me dijo: ‘Si no presiona, habrá que utilizar forceps', una vez más, nadie me pidió permiso”, asegura Papadopoulos.
Para más inri, el parto de esta mujer acabó con una episiotomía tampoco anunciada: “Todavía estoy agotada. Siento un dolor continuo alrededor de la zona del perineo. Tuve una costilla rota por causa de la maniobra de Kristeller, mi libido está bajo mínimos...”. En vista de lo sufrido, la abogada ha interpuesto una querella contra la clínica que la asistió.
Foto: iStock.
Foto: iStock.
Considerando la denuncia de la secretaria de Estado y casos como el de Papadopoulos, algunos miembros de la comunidad médica han empezado también a posicionarse a favor de las demandas de estas madres: “Incluso para una ecografía transvaginal se debe pedir consentimiento. Algunos médicos actúan como si la ley no fuera con ellos, argumentando que lo hacen por el bien de los pacientes”, señala el doctor y escritor Martin Winckler a ‘Libération’.

¿Exploraciones innecesarias?

La experiencia ginecológica se puede transformar en una tortura física y psicológica si el bienestar de la paciente se acaba descuidando. En este sentido, otra de las prácticas que están bajo el punto de mira es el la de citología vaginal, utilizada para el diagnóstico precoz del cáncer de útero. La operación consiste en la introducción en la vagina de un instrumental médico llamado espéculo para abrirla y observar el interior de la cavidad, obteniendo después por raspado algunas células del área del cuello del útero para su posterior análisis en el laboratorio.
Existe una enorme falta de diálogo. Con demasiada frecuencia algunos médicos no discuten, imponen
Según las indicaciones publicadas por algunas asociaciones médicas en revistas del sector como ‘Annals of International Medicine’, no es necesario que las mujeres sanas y en situación de bajo riesgo realicen una citología vaginal todos los años, tal y como se venía aconsejando hasta ahora desde diversos frentes. El motivo esgrimido es el de que no se ha detectado una mejora a la hora de prevenir posibles enfermedades, al tiempo que para algunas pacientes la operación resulta tremendamente molesta e invasiva.
Tanto en Francia como en España se recomienda efectuar la primera citología a partir de los 25 años. Posteriormente, según​ la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, el examen se debería repetir una vez entre 3 y 5 años hasta llegar a los 65. Sin embargo, Iris, de tan solo 18 años, cuenta al diario francés cómo tras acudir a una simple consulta ginecológica con su madre para informarse sobre métodos anticonceptivos acabó encontrándose, por consejo de su médico, sentada sobre la camilla para efectuar la prueba: “Ha sido uno de los peores momentos de mi vida. Tras salir de la consulta me puse a llorar, humillada. Sentí que habían profanado mi cuerpo sin mi permiso. Entregué mi privacidad a la ciencia con total confianza. Me sentí traicionada. Me gustaría haber sido informada sobre este procedimiento y saber que no tenía nada de corriente ni de obligatorio a mi edad”.

Actitudes cuestionables

Para Chantal Ducroux-Schouwey, portavoz de Collectif interassociatif autour de la naissance (Ciane), algunos de estos abusos ginecológicos son a veces más sutiles, si bien no menos traumáticos: “Existe una enorme falta de diálogo ya que algunos médicos creen que saben mejor que los pacientes lo que de verdad les conviene. Con demasiada frecuencia no discuten, imponen”.
El problema de los ginecólogos es su paternalismo. Creen saberlo todo. Tienen que revisar su manera de pensar
'Libération' recoge algunos testimonios en los que se demuestra esta falta de sensibilidad, como el caso de Emmanuelle, de 24 años, que después de tomar la píldora anticonceptiva durante casi una década se dirigió a su médico para solicitar un método como el DIU, que no se basara en los ciclos hormonales: “Mi ginecólogo estaba en contra, al parecerle simplemente una moda. Me dijo que después de tanto tiempo tomando la píldora debía seguir aguantándola y ponerme el DIU solo después de tener un hijo”. Una recomendación errónea y basada exclusivamente en el criterio del doctor, pues desde hace años el no ser madre ha dejado de ser una contraindicación para recurrir a este método.

Buscando soluciones

Las críticas hacia la actitud de ciertos especialistas y obstetras son feroces: “El problema de los ginecólogos es su paternalismo. Creen saberlo todo. Por otro lado también se creen moralmente superiores con las mujeres, debido a una cierta actitud sexista que aún circula en su ambiente. Tienen que revisar su manera de pensar”, declara Martin Winckler.
Foto: iStock.
Foto: iStock.
Sin embargo, autoridades dentro del sector como el presidente del citado Colegio de ginecólogos y obstetras francés, Israël Nisand, achacan estos problemas de comunicación a las dificultades con las que tienen que lidiar los especialistas, derivadas de la escasez de inversiones en sanidad: “Nuestra profesión también sufre violencia por parte del Estado, que no para de retirar fondos para los hospitales. Cuando nos enfrentamos a una emergencia vital y tenemos muy poco personal para afrontarla, nos sentimos desvalidos y desamparados. Esto puede tener unas consecuencias evidentes sobre la calidad del servicio que damos las mujeres. Hasta ahora hemos estado encubriendo el empobrecimiento de nuestras salas de maternidad, sin embargo, estamos cruzando la linea roja de la seguridad”.

Guerra - Residente (Video Oficial)

viernes, 18 de agosto de 2017


Resuelto el misterio de cómo surgieron los primeros animales en la Tierra

    Una investigación dirigida por la Universidad Nacional Australiana ha resuelto el misterio de cómo los primeros animales aparecieron en la Tierra, un momento crucial para el planeta sin el cual los seres humanos no existirían. La clave está en la rápida propagación de las algas en los océanos.
    .
    <p>/ Stuart Hay (ANU) </p>
    / Stuart Hay (ANU) 
    Un equipo internacional de científicos ha hallado la respuesta a cómo surgieron los primeros animales en la Tierra en antiguas rocas sedimentarias del centro de Australia. La investigación se publica en la revista Nature.
    "Rompimos estas rocas hasta convertirlas en polvo y extraímos moléculas de antiguos organismos. Estas moléculas nos dicen que realmente algo muy interesante ocurrió hace 650 millones de años. Fue una revolución de los ecosistemas, el surgimiento de las algas", explicó Jochen Brocks, coautor del estudio e investigador de la Universidad Nacional Australiana (ANU, por sus siglas en inglés) que lidera el trabajo.
    La aparición de las algas desencadenó una de las revoluciones ecológicas más profundas de la historia de la Tierra
    Según el científico, la aparición de las algas desencadenó una de las revoluciones ecológicas más profundas de la historia de la Tierra, sin la cual los seres humanos y otros animales no existirían. "Antes de que todo esto sucediera, hubo un evento dramático 50 millones de años antes llamado Bola de Nieve", añade.
    Este fenómeno también conocido como glaciación global supuso que la Tierra se congelase durante 50 millones de años, y enormes glaciares pulverizaron toda la cordillera convirtiéndola en polvo que liberaba nutrientes. Cuando la nieve se derritió, en un episodio de calentamiento global extremo, los ríos arrojaron torrentes de nutrientes al océano.
    Jochen Brocks y Amber Jarrett con una muestra de aceite de las rocas sedimentarias antiguas estudiadas / Stuart Hay, ANU
    Jochen Brocks y Amber Jarrett con una muestra de aceite de las rocas sedimentarias antiguas estudiadas / Stuart Hay, ANU
    Los niveles extremadamente altos de nutrientes que acabaron en el océano, junto con el paso de las temperaturas globales a niveles más acogedores, crearon las condiciones perfectas para la rápida propagación de algas. Este hecho supuso la transición de los océanos dominados por las bacterias a un mundo habitado por la vida más compleja.
    "Estos grandes y nutritivos organismos en la base de la cadena trófica proporcionaron la explosión de energía necesaria para la evolución de ecosistemas complejos, donde animales cada vez más grandes y complejos, incluyendo a los humanos, pudieron prosperar en la Tierra", enfatiza Brocks.
    La investigadora principal, Amber Jarrett, de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la ANU, descubrió piedras sedimentarias antiguas del centro de Australia relacionadas directamente con el período inmediatamente posterior al derretimiento de la Tierra durante el evento de superglaciación.
    "En estas rocas hallamos señales sorprendentes de fósiles moleculares. De inmediato supimos que habíamos hecho un descubrimiento innovador en el que el evento de Bola de Nieve estaba directamente involucrado en la evolución de la vida compleja”, concluye Jarrett.
    Referencia bibliográfica:
    Jochen J. Brocks,    Amber J. M. Jarrett, Eva Sirantoine, Christian Hallmann, Yosuke Hoshino y Tharika Liyanage  “The rise of algae in Cryogenian oceans and the emergence of animals” Nature (2017) doi:10.1038/nature23457

    jueves, 17 de agosto de 2017

    ATENTADO YIHADISTA EN ESPAÑA

    A LAS 16.00 GMT,DE HOY SE HA PRODUCIDO UN GRAVE ATENTADO YIHADISTA EN EL CENTRO DE BARCELONA.
    UNA FURGONETA HA ENTRADO  A TODA VELOCIDAD POR LAS RAMBLAS DE  DICHA CIUDAD.
    DESPUES DE RECORRER UNOS METROS CHOCO CONTRA UN QUIOSKO.
    UNOS HABLAN DE DOS TERRORISTAS  QUE HUYERON Y SE REFUGIARON EN UN BAR DEL MERCADO DE LA BOQUERIA DESDE DONDE EMPEZO UN TIROTEO.
    HABRIA POR LO MENOS 4 MUERTOS,UN NIÑO ATROPELLADO EN UN COCHECITO  Y TRES TRANSEUNTES.
    NO HAY MAS INFORMACION FIABLE. 
    CONDENO EL HECHO.

    QUE ES LA MAZA,SIN CANTERA QUE GOLPEAR ?


    Hormigas

    El gran problema de un sistema democrático no es atender a las mayorías —para eso basta un contable— sino proteger a las minorías

    Neil Durie Tsutsui, científico experto en el comportamiento de las hormigas, en su laboratorio.
    Neil Durie Tsutsui, científico experto en el comportamiento de las hormigas, en su laboratorio. Los Angeles Times via Getty Images
    No piensa la masa, piensa el individuo, nos dirán los mejores pensadores y nos negarán las peores masas. Aprendo en la invitación a la lectura Libroterapia, del editor Jordi Nadal, que Ralph Waldo Emerson (1803-1882) fue el poeta del individualismo gringo, y en ese sentido un creador de nuestro mundo. “Emerson captura el ethos del espíritu americano, que es el individualismo”, ha dicho Harold Bloom, maestro de críticos literarios. “Insiste en ti mismo y jamás imites”, dijo Emerson. “El hombre verdaderamente grande es aquel que entre la multitud mantiene con gallardía la independencia de la soledad”, dijo Emerson. “¡Levántate de nuevo, viejo corazón!”, dijo Emerson. Buenos consejos, queridos amigos, aunque sin duda más fáciles de dar que de ejecutar.
    Un filósofo muy próximo a la ciencia, Jesús Mosterín, sostiene una ética inspirada en la mecánica estadística. Esta disciplina de la física muestra que la temperatura de un vaso de agua, por ejemplo 30º en estos días de canícula atroz, no es más que el promedio de la agitación de las moléculas de agua que contiene. En el vaso hay moléculas tan estáticas que, si todas fueran como ellas, aquello estaría congelado en un bloque; y otras tan agitadas que, en cuanto pueden, se escapan al aire y se rebautizan como vapor de agua. Pero su promedio da 30º, un concepto estadístico. De modo similar, conceptos como “voluntad popular” no son más que abstracciones de los anhelos, confesables o no, de cada individuo. El gran problema de un sistema democrático no es atender a las mayorías —para eso basta un contable— sino proteger a las minorías. Ahí es donde se ve al político de casta (con perdón), al hombre o la mujer de Estado. Lo demás son contables de visera y brazalete.
    La ciencia utiliza a menudo organismos modelo, sistemas en los que investigar lo que no se puede investigar en una persona, salvo que uno sea el doctor Mengele. Los organismos modelo para estudiar la creación de una estructura social no son las ovejas, como pensará algún nihilista, sino las hormigas. Junto a las abejas, son los insectos con un comportamiento colectivo más complejo, y algunos de los sistemas de inteligencia artificial más innovadores se basan de hecho en su comportamiento.
    Las nuevas técnicas de edición genómica han permitido ahora a los científicos meter las narices en el mismísimo núcleo del comportamiento social de las hormigas. Y bastan cosas extremadamente simples, como la alteración de un solo gen, para destruirlo por completo.
    ¿Es posible que nuestro comportamiento social sea también flor de un día? Qué tontería, ¿no?

    miércoles, 16 de agosto de 2017

    LO UNICO BUENO DE LOS COMUNISTAS ERA COJER LIBREMENTE....Y EN OCCIDENTE PAGAR UNA BUENA PUTA Y TENER CORTE INGLES

    El placer tras los muros del telón de acero

    Los comunistas lo hacen mejor: la fórmula roja para la felicidad sexual

    Frente al debate sobre la libertad sexual en Occidente, en los países del Pacto de Varsovia se vivía esta parte la condición humana con menos diálogo, pero con mucha más naturalidad

    Foto: Partisana yugoslava. (Creative Commons)
    Partisana yugoslava. (Creative Commons)
    Bajo el estado totalitario de la República Democrática Alemana, la pornografía y la prostitución eran dos serios tabúes. “El negocio del sexo de la Alemania Occidental estaba considerado por el régimen como un síntoma de la decadencia burguesa”, afirmaba hace unos años el sociólogo Kurt Starke en un artículo publicado en ‘The Telegraph’.
    Sin embargo, no son pocos los hombres y las mujeres que recuerdan con nostalgia el amor tal y como lo vivieron en aquella época: “En un estado rígido que quería controlarlo todo, los ciudadanos estaban más emancipados por lo que respeta a su vida sexual, en particular la de las mujeres”, aclara Starke.
    A pesar del debate sobre el sexo abierto en Occidente, la gente del este era más natural y se sentía más satisfecha en la cama
    Las féminas del pacto de Varsovia disfrutaban de importantes derechos y privilegios en comparación a sus coétaneas de la OTAN: importantes inversiones públicas en su educación, ayudas a la maternidad, anticonceptivos y la posibilidad de abortar favorecían que el rol que desempeñaban fuera bastante menos tradicional.

    Satisfaccion sexual e independencia femenina

    En un estudio conducido por Starke y otros sociólogos durante los años 90, se descubrió que las féminas de la Alemania del Este tenían casi el doble de orgasmos que las de la República Federal. Estas mujeres demostraban además menos pudor a la hora de tomar la iniciativa y unas ideas sobre la sexualidad especialmenete saludables: “Cuando una mujer no alcanzaba el orgasmo, no se preocupaba por ello y simplemente decía ‘bueno, la próxima vez será”, cuenta Starke.
    En la misma línea, la historiadora Gisela Staupe recalca que “a pesar del debate sobre el sexo abierto en Occidente y la revolución que se estaba viviendo, la gente del este era más libre, más natural y se sentía más satisfecha con su vida en la cama”.
    Trabajos de vanguardia estudiaron la igualdad entre sexos como un condicionante fundamental para el placer
    “Claro que muchas cosas eran especialmente duras durante aquella época, pero mi vida estaba cargada de romance”, defiende Anna Durcheva, búlgara de 71 años y madre soltera durante décadas a ‘The New York Times’. “Tras divorciarme tenía mi propio trabajo y mi salario, y no necesitaba ningún hombre que me tuviera que mantener. Podía hacer lo que quisiera”.
    En contraste, Durcheva se lamenta de las condiciones de vida que sufre ahora su hija: “Todo lo que hace es trabajar y trabajar, y cuando vuelve a casa está cansada para pasar un rato con su marido. Aunque no importa, él también está siempre cansado. Se sientan delante de la televisión como si fueran zombies. Cuando yo tenía su edad, me lo pasaba mucho mejor”.
    Foto: iStock.
    Foto: iStock.
    Los Estados comunistas necesitaban la mano de obra de las mujeres para cumplir los programas con los que llevar a cabo una rápida industrialización, por dicho motivo la igualdad entre sexos acabó avanzando a la misma velocidad. Los bolcheviques liberalizaron el divorcio, garantizaron una serie de derechos relativos a la reproducción y al movilizar a las mujeres como fuerza de trabajo facilitaron su independencia económica respecto a los varones.
    Muchos de estos progresos se vieron frustrados en la Unión Soviética durante el gobierno de Iósif Stalin, sin embargo, diferentes expertos de países como Checoslovaquia y Polonia empezaron a interesarse por la vida sexual femenina con trabajos de vanguardia que ligaban el placer en la intimidad con el contexto social y cultural.
    En una sociedad donde no se puede vender el cuerpo, surge otra libertad. La gente no se sentía separada de él, algo que sí ocurre si se mercantiliza
    Por frecuentes, sensuales e intensos que fueran los estímulos, el placer femenino no se podría desarrollar nunca de manera saludable si ellas se encontraban estresadas, quemadas por su trabajo o preocupadas por el futuro y por su estabilidad financiera: “Se centraron en la importancia de la igualdad entre hombres y mujeres como un componente fundamental del placer. Algunos defendían incluso que los hombres tenían que compartir la responsabilidad de las labores domésticas y de los niños para que el sexo mejorara”, señala Katerina Liskova, profesora de la Universidad Masaryk de Brno.
    Aunque se trabajó en los colegios para que las nuevas generaciones de hombres vieran en las mujeres a una especie de camaradas, la herencia del patriarcado no consiguió ser jamás abolida por completo el comunismo. Con todo, las féminas de las naciones comunistas disfrutaban de una autonomía inconcebible para sus contemporáneas del bloque capitalista. Con las excepciones de Rumanía, Albania y la Unión Soviética de Stalin, estados como Bulgaria, Polonia, Hungría, Checoslovaquia o la República Democrática Alemana tenían partidas presupuestarias directamente destinadas a las madres solteras, a las divorciadas y a las viudas, así como programas de educación sexual y para el aborto. “La República me otorgó mi libertad. La democracia me quitó parte de ella”, asegura Durcheva.

    El desnudo desde otro punto de vista

    Pero no solo la emancipación de la mujer jugó un papel destacado por lo que se refiere a una sexualidad más saludable, también la concepción particular del cuerpo tuvo una especial relevancia en este fenómeno. A pesar de las limitaciones relativas a la pornografía y a la prostitución de las que hablábamos al inicio, ciertas costumbres como el nudismo eran todo un fenómeno de masas en países como Alemania del Este.
    Camping nudista en Alemania. (Creative Commons)
    Camping nudista en Alemania. (Creative Commons)
    El naturismo era una practica común llevada a cabo por todas las generaciones, que se efectuaba con libertad en campings, lagos y playas. Mientras tanto, en el oeste, muchos ciudadanos no habían visto jamás ni a sus propios padres desnudos: “Fueron las mujeres las que aceleraron este movimiento. Cerca del 90% de la población había practicado de alguna forma el nudismo. Era, sobre todo, una experiencia familiar que ni siquiera estaba organizada. Todo el mundo era igual, no tenías que entrar en un club. La gente vivía de ese modo y se sentía libre”, asegura Starke. “Si vivo en una sociedad donde no puedo vender mi cuerpo, entonces tengo otro tipo de libertad. No me encuentro separado de él, algo que sí ocurre si lo mercantilizo”.